miércoles, 1 de octubre de 2008

La intimidad del alma

LA INTIMIDAD DEL ALMA


El que mira hacia fuera, sueña. El que mira hacia dentro, despierta.
Carl Gustav Jung



ESTE TEXTO SIRVE DE APOYO Y FUNDAMENTACIÓN DE LOS
TALLERES DE CONVIVENCIA TERAPÉUTICA.




En cada instante está contenida toda la eternidad. Este precepto rige, aunque sea de manera inconsciente toda nuestra vida.
Cada vez que nos ponemos en contacto con esta realidad: lo único que poseemos es este mismo instante, podemos empezar a valorarlo como lo que es: un momento que el Universo nos regala para que podamos expresar nuestra divinidad, en todos y cada uno de los espacios de consciencia.
La cotidianeidad, esa inversión diaria en salud y crecimiento, nos ofrece todas las posibilidades para ampliar nuestra mirada hacia nuestras necesidades verdaderas, nuestros deseos nacidos del corazón.
Lejos de las luchas de la mente, se encuentra el espacio de sosiego que todos anhelamos, la sonrisa calmada que nos devuelve a nuestro ritmo más íntimo de salud.
Todos los planes y estrategias que nos impongamos siempre conllevan algún monto de ansiedad, porque pertenecen al futuro.
Diferente es atraer la atención hacia el aquí y ahora, para poder optimizar nuestros recursos de resolución de conflictos, y continuar desde un empoderamiento de salud hacia nuestra propia evolución, tal y como la vayamos entendiendo a cada momento.
Si eres meditador o meditadora, sabes del sentido de la presencia; y cómo se puede entrar en estado meditativo en cualquiera de nuestras actividades cotidianas.
Lo importante es generar la actitud de testigo.
Si aún no meditas, habrás notado con claridad las veces en que te vuelves torpe por el acoso de los pensamientos. Como decía Osho: La mente es la enfermedad.
No es posible tener una mente dispuesta, pues su función básica es el sabotaje y la zancadilla. Debemos ponerla a nuestro servicio.
Una vez una persona me dijo: No se puede vivir siempre siguiendo al corazón.
Vale. Caminar bajo el dictado de la mente, es entender. Hacerlo en conjunción de razón y corazón, es comprender.
Es esta sinergia la que buscamos. Ese producto alquímico que transforme en oro cada momento, por precioso y feliz.
Ese darse cuenta es posible. Requiere de nuestra atención y nuestro cuidado.
La propuesta es una escucha sutil de esas posibilidades de sosiego y claridad.
Brindando el espacio para que sucedan continuamente, en una Convivencia de varios días, totalmente abocados a la compleja y simple tarea de ser.
Sintiendo la presencia de nuestras paradojas y contradicciones, pero no dejándonos obstaculizar por ellas. Mejor aún: aprendiendo de ellas todo lo necesario para continuar.
Nuestra intimidad representa de alguna manera el descanso del guerrero, el momento en que quitándonos las máscaras circulamos en un espacio reservado de confianza y comodidad.
En la calidez de tus actos habituales; en la espontaneidad de tus gestos íntimos y “descuidados”. Allí es donde se puede actuar con mayor profundidad.
Utilizamos nuestro tiempo hogareño en las actividades que creemos más auténticamente nuestras. Cogemos hábitos por una necesidad de orden y protección.
Creemos poseer nuestro tiempo y nuestras decisiones cuando se realizan en nuestro espacio propio. ¿Pero sentimos que son realmente nuestras?
Nuestro espacio virtual de la intimidad se puede abrir a una mirada diferente, exterior, tan comprensiva como clara. Con la necesaria lucidez, compasión y empatía espiritual como para permitirte un reflejo de ti mismo, de ti misma.
Si te animas, puedes mirarte en los ojos de otro con quien compartir tu intimidad más real: el espacio de tu propia alma.
La Convivencia Terapéutica es la modalidad más completa, poderosa e integral.

Para ver el vídeo del Taller de Convivencia Terapéutica, el enlace es el siguiente:

http://www.enyo.es/ejercicios/?tema=18&ejercicio=37



Óscar Gómez Ojeda

Psicólogo y Terapeuta Holístico
656.310.710 y 644.467.227
91.326.4471
oscargomez@cop.es

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