miércoles, 1 de octubre de 2008

Cita con uno mismo

Cita con uno mismo


Uno de los efectos más subliminales que sufrimos por el ajetreo urbano, es la sensación de vaguedad respecto de lo que realmente nos está pasando. En general, sólo se suelen registrar sensaciones, tanto físicas como emocionales, de cierto displacer; malestares más o menos itinerantes; estados bajos que aparecen y desaparecen; algo así como entrar y salir de un cono de sombras, un no-sitio neblinoso y gris.
A veces queremos aclararnos y recurrimos a diferentes profesionales. Es así que cuando llega un cliente nuevo, a veces no sabe muy bien por dónde comenzar “los arreglos”. Desde mi experiencia, trato de brindar una imagen más profunda y holística de las diversas circunstancias que pueden atenazar a las personas que recurren a por una orientación.
Como psicoterapeuta, brindo la posibilidad de una escucha activa y una re-organización de las actitudes más conflictivas.
Y como masajista holístico, al armonizar los chakras, los centros energéticos en los que se re-distribuye todas las corrientes de los canales, previamente al masaje relajante, introduzco el amplio tema de las energías y su influencia en nuestros estados anímicos.
Puedo utilizar diversas sustancias, todas naturales, que ayuden a la superación de bloqueos de distinto tipo, tanto físicos como emocionales.
Cuando es necesario, se pueden abordar algunas problemáticas desde una tarea psicocorporal, con ejercicios de yoga, bioenergética, tai chi, etc.
La visión integral de la persona y sus circunstancias es la que domina todas las estrategias de abordaje que se puedan crear para ayudar a cada cliente en particular.
¿En cuántos momentos del día podemos detenernos y reflexionar sobre nuestro camino y nuestro caminar? Si no podemos hacer eso con la asiduidad y la profundidad que necesitamos, podríamos sospechar que no poseemos nuestra vida, no usufructuamos de ella todo lo que podría darnos. Y si no poseemos nuestra vida, ¿qué poseemos? ¿Qué o quién la posee entonces?
El encuentro con nuestras palabras y nuestros silencios es una tarea fundamental que no podemos delegar, aunque sí compartir con profesionales que puedan colaborar con nosotros mismos en la tarea de echar luz y consciencia a nuestra cotidianeidad.


Óscar Gómez
Psicólogo y Psicoterapeuta Holístico

656.310.710 y 644.467.227
oscargomez@cop.es

Los avatares del día a día

LOS AVATARES DEL DÍA A DÍA




La palabra avatar ha sido usada de diferentes maneras según el contexto.
En nuestro idioma, se suele referir a vicisitudes, cambios vitales o episodios más o menos importantes.
Los dioses hindúes, partiendo de la Trimurti (la trinidad de Brahma, Shiva y Vishnú), hasta continuar con otros, tienen sus particulares avatares, que serían las encarnaciones de esos dioses. Muchos maestros han sido considerados verdaderos avatares.
Desde otro punto de vista, también se considera un avatar a un personaje virtual, generalmente utilizado en los juegos de rol y videojuegos.
Como vemos, la palabra avatar ha dado mucho de sí, aunque siempre significando un personaje que “sólo” es una representación del verdadero.
Mirando hacia nuestro día a día, ¿es posible que funcionemos como avatares de nosotros mismos en algún momento? ¿No son nuestros personajes, los que nos re-presentan? ¿Puedes descubrir muchos avatares tuyos en el día a día?
La creación de un personaje se debe a múltiples factores, y generalmente se asientan en diferentes mecanismos de defensa. Por otra parte, suelen comenzar a generarse desde la más tierna infancia, a través de los mandatos parentales, y verse reforzados con la manera de interpretar los sucesos de la vida con ese prisma particular.

-“¿Cómo no voy a ser víctima si desde pequeña es lo que he aprendido?”-

-“Sé desde siempre que tengo que ser el mejor en todo, pues sino me devorarán.”-

-“Por más que sepa que no conseguiré nunca cumplir mis sueños, porque nadie lo
consigue totalmente, igual seguiré esforzándome en continuar.”-

-“Ya tengo claro que los hombres son para usar y tirar, pues eso es lo que ellos hacen con nosotras.”-

La lista de frases de este tipo puede ser interminable. Muestran a la primera el tipo de mensajes que se está comunicando a los demás. Y la energía que irradian…
Descubrir nuestros avatares personales, nuestros particulares personajes de autoengaño, resulta vital para poder desmantelarlos y trascenderlos.
Como es lógico, estos avatares han involucrado tanto al cuerpo, con posturas y gestualidades; como también a las emociones, algunas de las cuales vivimos como propias cuando son a todas luces extrañas y auto-impuestas. También a los cuerpos sutiles, que ven mermado su brillo natural; y a nuestra espiritualidad, opacada por las prosaicas batallitas domésticas de estos personajes.
La actitud de testigo, de la que tanto se habla en ciertas filosofías y tradiciones, es lo que nos puede dar la respuesta más adecuada a cualquier gestión de cambios.
Vernos actuar, escucharnos hablar, percibirnos sentir…




LA PERSPECTIVA NECESARIA



Una de las definiciones de líder que más simpática me han parecido es la que dice que Líder es aquella persona que puede convocar y persuadir a otros, para que hagan SU trabajo (el del líder, por supuesto) , y que se sientan contentos por ello.
Según este enfoque, podríamos hablar de que, de alguna manera, estamos siendo líderes de un grupo de personajes que realizan “nuestro trabajo”, y que se sienten aparentemente contentos por ello…
La pregunta del millón: ¿Y nuestra responsabilidad? El trabajo es nuestro, y ese trabajo es seguir creciendo. Nuestro desarrollo y evolución personal no admite testaferros. La experiencia no se transmite. Te das cuenta o sigues ignorando.
No hay plazos sino objetivos; y el objetivo máximo es SER. Darse ese sagrado permiso de ser como se es.
Te has llevado bien con tus avatares, esa mano de obra que ocupaste durante más tiempo del que la necesitabas. Es hora del finiquito. Te han servido durante un tiempo; ya no, pues te están obstaculizando el disfrute de tu florecimiento y alegría. Puedes decirles: ¡gracias!, y suavemente permitirles partir.
¿Avatares? Sólo en los videojuegos. En nuestra vida, la realidad de ser.




Óscar Gómez
Psicólogo y Terapeuta Holístico

656.310.710 y 644.467.227
oscargomez@cop.es

La intimidad del alma

LA INTIMIDAD DEL ALMA


El que mira hacia fuera, sueña. El que mira hacia dentro, despierta.
Carl Gustav Jung



ESTE TEXTO SIRVE DE APOYO Y FUNDAMENTACIÓN DE LOS
TALLERES DE CONVIVENCIA TERAPÉUTICA.




En cada instante está contenida toda la eternidad. Este precepto rige, aunque sea de manera inconsciente toda nuestra vida.
Cada vez que nos ponemos en contacto con esta realidad: lo único que poseemos es este mismo instante, podemos empezar a valorarlo como lo que es: un momento que el Universo nos regala para que podamos expresar nuestra divinidad, en todos y cada uno de los espacios de consciencia.
La cotidianeidad, esa inversión diaria en salud y crecimiento, nos ofrece todas las posibilidades para ampliar nuestra mirada hacia nuestras necesidades verdaderas, nuestros deseos nacidos del corazón.
Lejos de las luchas de la mente, se encuentra el espacio de sosiego que todos anhelamos, la sonrisa calmada que nos devuelve a nuestro ritmo más íntimo de salud.
Todos los planes y estrategias que nos impongamos siempre conllevan algún monto de ansiedad, porque pertenecen al futuro.
Diferente es atraer la atención hacia el aquí y ahora, para poder optimizar nuestros recursos de resolución de conflictos, y continuar desde un empoderamiento de salud hacia nuestra propia evolución, tal y como la vayamos entendiendo a cada momento.
Si eres meditador o meditadora, sabes del sentido de la presencia; y cómo se puede entrar en estado meditativo en cualquiera de nuestras actividades cotidianas.
Lo importante es generar la actitud de testigo.
Si aún no meditas, habrás notado con claridad las veces en que te vuelves torpe por el acoso de los pensamientos. Como decía Osho: La mente es la enfermedad.
No es posible tener una mente dispuesta, pues su función básica es el sabotaje y la zancadilla. Debemos ponerla a nuestro servicio.
Una vez una persona me dijo: No se puede vivir siempre siguiendo al corazón.
Vale. Caminar bajo el dictado de la mente, es entender. Hacerlo en conjunción de razón y corazón, es comprender.
Es esta sinergia la que buscamos. Ese producto alquímico que transforme en oro cada momento, por precioso y feliz.
Ese darse cuenta es posible. Requiere de nuestra atención y nuestro cuidado.
La propuesta es una escucha sutil de esas posibilidades de sosiego y claridad.
Brindando el espacio para que sucedan continuamente, en una Convivencia de varios días, totalmente abocados a la compleja y simple tarea de ser.
Sintiendo la presencia de nuestras paradojas y contradicciones, pero no dejándonos obstaculizar por ellas. Mejor aún: aprendiendo de ellas todo lo necesario para continuar.
Nuestra intimidad representa de alguna manera el descanso del guerrero, el momento en que quitándonos las máscaras circulamos en un espacio reservado de confianza y comodidad.
En la calidez de tus actos habituales; en la espontaneidad de tus gestos íntimos y “descuidados”. Allí es donde se puede actuar con mayor profundidad.
Utilizamos nuestro tiempo hogareño en las actividades que creemos más auténticamente nuestras. Cogemos hábitos por una necesidad de orden y protección.
Creemos poseer nuestro tiempo y nuestras decisiones cuando se realizan en nuestro espacio propio. ¿Pero sentimos que son realmente nuestras?
Nuestro espacio virtual de la intimidad se puede abrir a una mirada diferente, exterior, tan comprensiva como clara. Con la necesaria lucidez, compasión y empatía espiritual como para permitirte un reflejo de ti mismo, de ti misma.
Si te animas, puedes mirarte en los ojos de otro con quien compartir tu intimidad más real: el espacio de tu propia alma.
La Convivencia Terapéutica es la modalidad más completa, poderosa e integral.

Para ver el vídeo del Taller de Convivencia Terapéutica, el enlace es el siguiente:

http://www.enyo.es/ejercicios/?tema=18&ejercicio=37



Óscar Gómez Ojeda

Psicólogo y Terapeuta Holístico
656.310.710 y 644.467.227
91.326.4471
oscargomez@cop.es